Diario Primera Edición, Misiones, Argentina.

La biblio de Vero

“La fábrica de serenatas”
Andrea Ferrari
Alfaguara Infantil (naranja)

A Alejo se le apagaban las palabras en cualquier situación complicada. Qué más difícil que tener justo en el balcón de enfrente a Alejandra, tan bonita, tan aburrida, con vendas en los ojos, anteojos ahumados y los auriculares eternamente en los oídos. Por eso acudió a Martín, al que se le daban tan bien las rimas y los poemas.

Alejo cree que si él no se anima, una linda serenata conmoverá a la nena de enfrente (es de Mar del Plata y está en el balcón reponiéndose de una operación). Y Martín, porque le brotan las palabras, tiene precisamente una “Fábrica de serenatas”.

Pero justo cuando están haciendo el trato, aparece el granuja de Cartazo, con su guardaespaldas “el Ñato”, exigiendo para ya una serenata especial para María… y bueno: ahí se complican las cosas. Habrá serenatas, persecuciones, ocultamientos, angustia, amores desencontrados… que finalmente confluyen, amores nacientes y montones -collares- de palabras que riman.

Al final hasta el tunante de “el Ñato” será poeta… sin dejar de ser ladrón (pero con los sonetos que deja pide disculpas elegantes por esos desfalcos).

Imperdible. Porque hay al menos dos historias de amor amoroso y una gran aventura de intrigas. No es una novela negrísima. Está es multicolor. Si no la lees, perdés. Yo te avisé. Desde los diez.

Colaboración de Verónica Stokmayer, directora de la Escuela de Títeres de Montecarlo.

Fuente original